Temas del congreso

 

 1. Tomar en serio a los niños al abordar los desafíos globales

Sólo tenemos un planeta, es sencillo, es el único que tenemos, y tenemos que cuidarlo. Pero cuando exploramos ‘Gente y Planeta y como pueden desarrollarse juntos’, de qué gente estamos hablando? En este capítulo nos centramos en los jóvenes, tanto víctimas, herederos, como catalizadores y agentes de cambio: no solamente los niños que crecen en afluencia, sino también los que crecen en pobreza. ¿Cómo podemos crear espacios para que ellos se conviertan en miembros plenamente auto-realizados de la sociedad que puedan contribuir hábilmente y de manera significativa a una transición hacia un mundo más sostenible en el cual la Gente y Planeta puedan desarrollarse juntos.

 

2. Reclamando sentido de pertenencia local en la era digital

Enfoques basados ​​en la pertenencia local enfatizando la importancia del lugar y la identidad basada en el entorno natural para la determinación de nuestras relaciones con el planeta están en aumento en todo el mundo. El enfoque en la pertenencia local y la identidad es oportuno, ya que la complejidad y la incertidumbre provocada por la globalización y el rápido ritmo del cambio tecnológico y social, que tienen como resultado enormes cambios culturales, provocan una búsqueda de sentido y la afiliación de las identidades definidas localmente. Aunque hay algunos que están preocupados por la “desconexión” entre la gente y el lugar que resulta de una pre-ocupación con y la dependencia de las tecnologías de información y comunicación, también hay quienes ven el uso de las TIC como una manera de volver a conectar gente y lugares. Hay numerosos ejemplos de ciudadanos monitoreando los cambios en el medio ambiente (por ejemplo, cambios en los patrones de migración de aves, el cambio de la calidad del agua, el suelo y el aire, los cambios en la biodiversidad) utilizando GIS, teléfonos celulares, y aplicaciones de monitoreo especialmente diseñados. Este capítulo explora las oportunidades para volver a conectar la gente y el planeta a nivel local en un mundo que cambia rápidamente.

 

3. Educación ambiental y reducción de pobreza

Como los objetivos de desarrollo del milenio están siendo sustituidos por objetivos de desarrollo sostenible y parece que hay un cambio de la ‘educación para todos’ a ‘una educación de calidad para todos’, una pregunta importante es: ¿cuál es el papel de la EA en la reducción de pobreza? Ya en 1975 (Carta de Belgrado en EA) y 1977 (Tbilisi Declaración) a la EA le fue asignado un papel en la superación de desigualdad, cuestionando los modelos económicos no sostenibles para ayudar a aliviar la pobreza. ¿Pero que ha hecho EA concretamente desde entonces? ¿Y por qué reduciendo inequidad y pobreza ha sido subestimado en el Decenio de la Educación para el Desarrollo Sustentable (EDS)? Como las personas pobres de todo el mundo son desproporcionadamente afectadas por el impacto del cambio climático, la minería, el agotamiento de recursos, pérdida de la seguridad alimentaria y de nutrición, y así sucesivamente, los educadores de sostenibilidad ambiental necesitan buscar maneras de involucrar a múltiples partes interesadas (escuelas, comunidades, gobiernos, sector privado y organizaciones de la sociedad civil) en estrategias para reducir pobreza y mejorar los medios de vida. En este capítulo buscamos prácticas investigadas de todo el mundo que tratan de hacerlo.

 

4. Aprendizaje en coaliciones vitales para ciudades verdes

Ciudades en transición, eco-aldeas, agricultura urbana y escuelas verdes con huertos escolares son cada vez más y más convencionales y se extienden en el mundo entero. Estas iniciativas requieren formas de aprendizaje conjunto entre socios a veces improbables. La organización de este tipo de aprendizajes, también conocido como el aprendizaje social de múltiples partes interesadas, requiere un nuevo papel de los educadores y de los políticos responsables del medio ambientales y la sustentabilidad. Una nueva tarea podría ser: intermediación y apoyo a las coaliciones vitales que son promotoras de cambios y generadoras de iniciativas capaces de involucrar a los ciudadanos, incluidos los niños y los jóvenes, de manera significativa en la ecologización de las zonas urbanas, con el fin de contribuir a la seguridad alimentaria local, la salud y la gestión ecológica. Este capítulo temático explora estos emergentes y expansivas iniciativas desde una perspectiva de aprendizaje: ¿Qué tipo de aprendizaje está ocurriendo? ¿Quién está aprendiendo? ¿Cómo se puede apoyar este aprendizaje? ¿Cuál es el impacto de estas coaliciones en los propios estudiantes, las organizaciones que representan y la comunidad a la que tratan de mejorar?

 

5. Conceptos (re)emergentes para la administración ambiental y sostenibilidad

Desde el nacimiento de la educación ambiental, en los años sesenta del siglo pasado, el énfasis se ha colocado en el pensamiento sistémico y un enfoque más holístico para la resolución de problemas o el mejoramiento de la situación. Durante el transcurso de los años muchas actividades de aprendizaje y planes de estudios han sido desarrollados por educadores ambientales, pero aún el reto de lograr que las personas puedan ver conexiones, relaciones e interdependencias, es tan grande como en aquel entonces; sin embargo, la urgencia es mayor que nunca. Para abordar este reto hay convocatorias de re-descubrimiento y utilización de formas indígenas de conocimiento, pero al mismo tiempo existen nuevos conceptos como el biomimetismo, cuna a cuna y análisis de ciclo de vida que parecen ser prometedores en el fortalecimiento del pensamiento y diseño integral. En este capítulo se explora el potencial educativo de las viejas, nuevas y combinadas maneras de ir ‘pensando toda la tierra’.

 

6. Cuidado con la brecha! Pasar de la conciencia a la acción

Desde sus inicios la EA fue informada por ideas de la psicología social conductista que sugieren que un aumento en la conciencia ambiental podría llevar a un comportamiento ambiental más responsable. Se ha demostrado que esta concepción lineal que asume que a mayor aumento en el conocimiento, aumentará también la conciencia y el cambio de conductas ha propuesto modelos que resultan muy débiles. Modelos de actitud-conducta han sido revisados desde entonces para incluir una serie de factores adicionales y bucles de re-alimentación. Sólo el suministro de información, la sensibilización y el cambio de actitudes, aparentemente, no es suficiente para cambiar el comportamiento de las personas. Pero todavía los responsables políticos y los donantes quieren ‘evidencia’ que la educación conduce a un cambio en comportamiento y mejoramiento de calidad ambiental. En este capítulo temático re-visitamos la ‘brecha’ mediante la exploración de nuevos modelos de comportamiento y nuevas formas de ‘evidencia’, tomando una mirada crítica a proyectos y enfoques que influyen con éxito y / o cambian hábitos y conductas.

 

7. Evaluación de la educación ambiental y la sostenibilidad en tiempos de la rendición de cuentas

En este capítulo temático el enfoque se centra en la evaluación de los alumnos en el ámbito escolar (K-12 y la educación vocacional). En muchos países hay una preocupación por subir el ranking y sobresalir en matemáticas, ciencias y lenguas (cfr. los rankings de Pisa). Esto a menudo conduce a un enfoque ‘universal’ en las pruebas de conocimiento. Al mismo tiempo, las escuelas – en su propio contexto – necesitan prestar atención a la sostenibilidad, la salud, la ciudadanía, las artes y las humanidades, sin descuidar la preparación de los alumnos para un mundo y lugares de trabajo, que cambian rápidamente. Estos cometidos parecen estar en competencia uno con el otro. ¿Cómo puede la educación ambiental y de sostenibilidad navegar en este campo de fuerzas en tensión? ¿Existen formas alternativas de evaluación de alumnos que proporcionen mayores espacios al aprendizaje significativo en torno a cuestiones reales / auténticas?

 

8. Más allá de la economía verde: educación y aprendizaje de empleos verdes en una sociedad verde

Impulsado, quizás, principalmente por intereses económicos e innovaciones tecnológicas, las empresas y los gobiernos están comenzando a re-orientarse a lo que comúnmente se conoce como la ‘economía verde’ y sus relacionadas ‘habilidades verdes’ y ‘trabajos verdes’. La demanda de una fuerza de trabajo que sea capaz de trabajar en este tipo de economías está incrementándose y las escuelas (profesionales) están respondiendo, con la reorientación de sus programas de estudio. Desde el punto de vista del medio ambiente y la sostenibilidad, es importante seguir críticamente esta tendencia, con la finalidad de asegurarse de que la P para la Persona y la P para el Planeta reciban al menos tanta atención como la P con fines de lucro (Profit) o de la Prosperidad. En este capítulo temático invitamos a los participantes a discutir el papel de la educación ambiental y sostenibilidad en la interfaz entre la escuela, la comunidad y el mundo del trabajo.

 

9. Nuevas perspectivas sobre la investigación en educación ambiental y sostenibilidad

El aumento de atención al ‘compromiso personal’ en el aprendizaje del medio ambiente ha dado como resultado un mayor enfoque en la agencia de ciudadanos, jóvenes y viejos, y su participación activa en todas las fases de los procesos de aprendizaje y de investigación. El posicionamiento de ciudadanos en estos papeles es consistente con el llamado de considerar a todas las personas como agentes responsables, capaces de participar en el cambio y el mejoramiento de sus circunstancias. Esta inclusión de todos los actores se considera crucial para promover el cambio, ya que la complejidad y la, aparentemente, abrumadora naturaleza de los problemas de sostenibilidad puede conducir fácilmente a la negatividad y al parálisis de la acción. Por eso, algunos investigadores de educación ambiental enfatizan, no sólo el compromiso intelectual de las personas en temas socio-ecológicos, sino también, su compromiso emocional. Para que la investigación en educación ambiental pueda contribuir al compromiso ciudadano en temas socio-ecológico-ambientales, se requieren políticas nuevas con urgencia como pueden ser modalidades de beca para estudiantes cívicamente comprometidos, y la introducción de metodologías y métodos de investigación apropiados. En este capítulo temático se anima a los participantes a compartir, reflexionar y discutir perspectivas emergentes en investigación en educación ambiental y sostenibilidad.

 

10. Desarrollo de políticas para educación de medio ambiente y sostenibilidad

Comunidades, escuelas y universidades son afectados por una serie de políticas educativas que no siempre son coherentes entre sí y ofrecen oportunidades diversas de abordar el medio ambiente y la sostenibilidad de una manera significativa. Este capítulo investiga políticas e innovaciones existentes y aquellas que ofrezcan la mayor promesa para promover el cambio educativo que se requiere para un futuro más sostenible. Se deberán incluir reflexiones en torno a la relación de la educación ambiental y para la sostenibilidad con los enfoques de los planes de estudios de las instituciones educativas, de investigación, de construcción y manejo de las infraestructuras y las instalaciones, gobernancia y participación más amplia con la comunidad y la vinculación con el entorno de las instituciones.

 

11. Educación, aprendizajes y resiliencia en los procesos de adaptación al cambio climático

Comunidades, tanto urbanas como rurales, están experimentando los impactos del cambio climático de maneras a veces sutiles (por ejemplo, el cambio de las estaciones, el cambio de los patrones de migración de las aves) y no tan sutiles (por ejemplo, inundaciones, sequías, tormentas y huracanes). ¿Cómo puede la educación y el aprendizaje en torno al medio ambiente ayudar a las comunidades a adaptarse a estos impactos y hacerse más resistentes en su respuesta? ¿Cómo pueden las comunidades fortalecer sus capacidades para la resiliencia social, la reducción de vulnerabilidad y la gestión integral del riesgo? ¿O deberíamos enfocarnos a la ‘adaptación’ y ‘resiliencia’, asumiendo la inevitabilidad del cambio climático, y, por lo tanto, dejar de hablar de la mitigación al cambio climático o la prevención del riesgo?